Al principio de su carrera, el gran atractivo de Lady Gaga pasaba por ver el próximo look polémico que usaría. Gracias a ella, vimos outfits que nunca pensamos que podrían suceder: vestido de carne, un traje de burbujas, un body hecho con ranas René y hasta un traje inflable. Su talento solía quedar en segundo plano, ya que todos los medios sólo hablaban de su estrafalario estilo.

Pasaron los años y Lady Gaga creció, dejó de lado los trajes llamativos para enfocarse más en su carrera artística y en su voz. Cuando grabó el disco junto a Tony Bennet - toda una leyenda de la industria musical - demostró que podía cantar, que su voz era la responsable de su éxito y allí su estilo comenzó a cambiar. 

Si tuviéramos que resumir la metamorfosis que sufrió Lady Gaga sería algo así: primero, el absurdo –el vestido de carne, las gafas con cigarros, lazos gigantes, etcétera–; después, el momento "corista de Las Vegas" –de la mano de Donatella Versace– y ahora, el minimal más moderno y sofisticado, el mismo que la llevó a ser una de las mejores vestidas en la última entrega de los Emmy.

¿Qué motivó este cambio en Lady Gaga? Tal como se lee en Vogue, todo comenzó en 2013, cuando Nicola Formichetti –estilista de la cantante hasta ese momento– abandonó a la cantante por la cantidad indecente de trabajo a la que debía hacer frente – Gaga le pedía cambiar de look hasta 12 veces al día–. Su puesto fue ocupado por Brandon Maxwell –cuyo estilo se caracteriza por la naturalidad y la ausencia de artificios–, que inició su andadura como estilista de la cantante con la portada de Artpop –toda una declaración de intenciones de lo sería la nueva estética de Gaga–.

"Básicamente, lo que pasó es que Maxwell ha cambiado los Margiela, Maria Ke Fisherman y compañía, por Versace, Valentino, Alexander Wang e incluso modelos de su propia firma. Una transformación estética que fue de la mano de otros importantes cambios en la vida personal de la cantante: ahora es una mujer a punto de casarse que sólo quiere cantar canciones de Tony Bennett", se lee en Vogue.