Máxima Zorreguieta, reina de estilo y glamour
Máxima Zorreguieta, reina de estilo y glamour

El flechazo ocurrió en 1999, en una fiesta en Sevilla. La frescura y belleza de Máxima Zorreguieta, por ese entonces de 29 años, deslumbró al Príncipe Guillermo, de jóvenes 33, y desde ese entonces, nunca más se separaron.

Luego del encuentro inicial, y como cualquier pareja normal, quedaron en llamarse para volver a verse. Unas semanas más tarde, el príncipe viajó a Nueva York, donde ella estaba viviendo y el cuento de hadas comenzó. Una argentina había conquistado el corazón del príncipe de Holanda, el más preciado por ese entonces. 

Los padres de Máxima se encargaron de que su hija tuviera la mejor educación posible. Cuando era chica, asistió al colegio bilingüe Northlands, en Olivos. Luego ingresó en la Universidad Católica Argentina, donde se licenció en Economía. Su pasión por el aprendizaje no cesó, y en Boston hizo un máster.

Cuando conoció a Guillermo de Holanda, Máxima estaba viviendo en Nueva York, donde trabajaba en un banco Alemán. El romance fue creciendo día a día hasta que en 2002, Guillermo le pidió que fuese su princesa. La noticia recorrió el mundo en apenas minutos: su historia de amor tenía todos los condimentos para que sea inolvidable. 

Para el día de su boda, Máxima lució un modelo caracterizado por la sencillez, sin estridencias ni lujos innecesarios, nada más elegante y tan acorde con su personalidad. El diseñador elegido fue el italiano Valentino, quien creó una soñado diseño de Alta Costura que Valentino tardó tres meses en terminar.